Sierra Norte Bike Challenge MTB 2018 “Un reto con mayúsculas “

Sierra Norte Bike Challenge MTB 2018 “Un reto con mayúsculas “

Os queremos contar la inolvidable experiencia que decidimos emprender una vez vivida la enorme aventura en la Madrid Lisboa 2018, que tan buen sabor de boca nos dejó por aventura, sensaciones y resultados apenas un mes atrás.

En esta ocasión el formato al que decidimos inscribirnos fue en parejas sin relevos, lo cual suponía una adaptación del ritmo entre los dos.

Aunque de primeras el recorrido y distancia eran bastante exigentes, 210 Km y 4500 mts de desnivel positivo a un compañero no se le puede dejar solo en este tipo de intenciones, y la aventura prometía, suponía un autentico reto por el entorno geográfico de la ruta ( Sierra norte de la Comunidad de Madrid), el que fuera un sábado y revivir conjuntamente una experiencia similar, ayudó en la  toma de decisión, ¿ y por que no?.

La amistad y el compañerismo las bases de nuestro éxito

Pues con estas nos desplazamos junto a la familia hasta la localidad de  Lozoya con el objetivo de completar esta aventura, sabíamos que no seria fácil, y la regla principal nos obligaba a llegar juntos a meta, lo cual suponía duplicar el riesgo, pero también las decisiones, y a la postre esto fue clave durante el desarrollo de la prueba.

Después de un día anterior con lluvia y mal tiempo, en la que tuvimos la habitual recogida de dorsales , preparación del material y la carga de hidratos durante la cena ( jamás habíamos comido unas pizzas de tal tamaño  ), nos dirigimos a Lozoya sobre las 5 de la mañana para tomar la salida a eso de las 6.30 am con el sol aún descansando tras las montañas. Al hacer noche en La Cabrera, lo que suponía un desplazamiento de unos 30 minutos aproximadamente, no nos permitía ningún descuido en el tiempo si queríamos llegar a tiempo a la salida.


Mochilas al hombro con el material de recambio y alimentario que el día anterior habíamos preparado siguiendo los consejos de Keepgoing y Tu Gestor de Salud ( Belén) así como la experiencia de Pedro que a la postre fue uno de los factores clave en el desarrollo de nuestra aventura, evitando las temidas pájaras  o la deshidratación que en pruebas de tan largo recorrido son tan conocidas entre los bikers.

El reglamento permitía a los participantes en  la modalidad individual y por parejas, la opción de dejar dos mochilas preparadas con material , alimentos, etc  en dos de las “ bases de vida” del recorrido , de los cinco avituallamientos con los que contaba la carrera, permitiéndonos así de este modo aligerar peso y tener algo de  ropa de cambio en caso de que la temida lluvia decidiese hacer acto de presencia, que aunque no se preveían cambios tan significativos en el tiempo, fue una decisión totalmente acertada ya que una vez entrada la noche el cambio de ropa en la estación de Venturada a unos 66 km de Lozoya fue fundamental para poder terminar la prueba. Cada una de las cinco paradas establecidas por la organización debía de disponer de comida, agua, y servicio mecánico durante las 24h máximas para hacer el recorrido como así anunciaba en sus normas ( más adelante nos daríamos cuenta de que esto no fue así).

Con otros 400 bikers tomamos la salida desde Lozoya con un clima frio pero llevadero, mas si cabe cuando  al segundo kilometro comenzamos a ascender de  camino al Horizontal, tratándose de un recorrido que la comunidad de Madrid creó para ser ciclado y que une la mayoría de montañas de la sierra norte de Madrid. Esta subida fue lenta y exigente pero estábamos todos frescos y el ir en grupo animaba bastante a subir en bloque, contando con alguna rampa del 15% que le hacía despertar a uno si aun estabas pensando en lo bien que estarías en tu cama durmiendo. La espectacular imagen de una serpiente de luz que curveteaba las montañas es una de las imágenes de la carrera. Una vez arriba y con el sol apareciendo en el horizonte, las imágenes fastuosas del entorno amaneciendo, nos convencieron definitivamente de que fue una buena decisión apuntarnos, aunque por delante quedaban 200km y 3800m de desnivel.

Sin prisa, no asumiendo ningún tipo de riesgo en momentos donde había pistas nevadas o cuando la fuerza del viento era tan potente que te empujaba hacia fuera de la trazada con cierto riesgo, fuimos prácticamente ciclando acompañados de otros bikers sin prestar atención a nuestro GPS. Nos encontrábamos en una posición cómoda del pelotón, a sabiendas de que nuestro objetivo era el de finalizar, a ser posible antes de anochecer, enteros y con una nueva y bonita experiencia guardada en los bolsillos de nuestros maillots.

Pero como suele ocurrir, hechos anteriores no justifican los futuros, y si durante nuestra Madrid Lisboa meses y medio antes no tuvimos problemas ajenos a los previsibles de una carrera exigente a nivel físico, en este caso si nos pasaron varios acontecimientos que cambiaron el guion previsto y que por mucho que puedas planificar previamente nunca ocurren como uno prevé .

No habíamos llegado al km 30 de carrera cuando en el primer cruce de caminos nuestro GPS y el de otro corredor nos indicaron una ruta equivocada, que nos hizo avanzar casi 5km en bajada y que una vez descubierto el fallo nos supuso acumular unos cuantos kilómetros y metros acumulados además de la perdida de tiempo para recuperar el track de la carrera, y lo que es peor, una desconfianza en nuestro sistema de navegación que durante las casi 20 horas nos acompaño.

Parece ser que la organización envió un ultimo track un día antes de la carrera que no todos pudimos descargar, y este fue nuestro fallo, si asumimos que la organización queda fuera de culpabilidad por hacer una modificación un día antes e informarla, pero cada uno que saque sus conclusiones. A partir de aquí, se sucedieron los fallos de navegación, haciendo extra de tiempo, kilómetros y desnivel, algo que a falta de 180Km hubiera desanimado a cualquiera, menos a nosotros que seguimos apostando por disfrutar y llegar a meta.

Estando ya en una posición retrasada de la carrera trazamos un plan para poder seguir la carrera sin necesidad de GPS y perdiendo el menor tiempo posible, para ello decidimos mantenernos cerca o visualmente cerca de los que llevaban un GPS con el track correcto, o bien en cada cruce parar, bajar y practicar el rastreo de huellas, restos de geles etc, como de dos buenos indios mohicanos se tratase, ojo, siempre que el terrenos no fuera asfalto como paso en algunos lugares que nos obligo a esperar a algún corredor que previamente habíamos adelantado, dándose el caso  de adelantar al mismo corredor hasta cinco veces en pocos kilómetros.

El siguiente problema añadido, es que el ritmo de nuestros compañeros de carrera era bastante mas bajo que el nuestro y en las subidas nos quedábamos solos, pero todavía la carrera estaba relativamente agrupada como para poder ir cambiando de “guias”. Así llegamos a la segunda parada donde nos esperaba la primera mochila y la familia, que también vivió su aventura para llegar a este punto, muy cerca de Somosierra, a las puertas de la Sierra pobre de Madrid, por cierto muy recomendable visitar.

Tomándonos nuestro tiempo y haciendo algún cambio de ropa y tras alimentarnos, empezamos el segundo tramo que nos llevaría hasta el Atazar (de norte a Este de Madrid).


La pista de la carrera era intuible, siguiendo a corredores, hasta que cerca del km 85, encontramos algo que nunca queremos ver pero que por desgracia ocurre, dos compañeros del Club de triatlón Trimad se encontraban parados en medio de la pista a causa de un accidente sufrido por uno de ellos, a primera vista no parecía grave pero al bajarnos a ayudar, nos dimos cuenta que la situación era delicada, fue una caída fea en un terreno rápido y aparentemente sencillo, pero que por esa razón suelen ser las que peores consecuencias tienen.

El corredor se encontraba sentado en la pista, con fuertes dolores en su brazo izquierdo, y con signos de la caída en su cara, perdiendo sangre y en una zona donde no llegaba el sol, lo que obligaba a arroparle y aportarle calor, ya que el se veía incapaz de moverse. La asistencia tardo en torno a una hora y media aproximadamente. Nosotros decidimos acompañarlos hasta la llegada de la organización ya que nos pusimos en su situación y la de su compañero, que aunque insistía a la organización de la gravedad, esta no pudo enviar a nadie ya que se habían producido mas llamadas de caídas graves que tenían a los servicios médicos ocupados por la sierra.

No fue una experiencia agradable ni mucho menos y solo el saber que hoy se esta recuperando bien y que tiene los mismos ánimos o más por seguir haciendo el deporte que tanto le gusta, nos aporta alivio mandándole desde estas líneas un fuerte abrazo y una pronta recuperación amigo Juanma.

A partir de aquí nuestro objetivo de horario cambio por completo, ya que esto nos obligaba a entrar en la ultima etapa prácticamente en horario nocturno, y recuerdo que en Noviembre por Canencia y Morcuera el clima no es nada agradable tal y como pudimos comprobar horas mas tarde.

No sin mas dificultades y pérdidas de trayecto constantes, llegamos  a Venturada de noche, con una pareja de compañeros muy amigables y particulares, el ritmo era lo de menos, porque la experiencia de ir con ellos lo que nos quedaba de recorrido fue muy positiva y tal vez nosotros solos no lo hubiéramos conseguido.

Llegamos a Venturada de noche, con ganas de probar ese plato de pasta que la organización anunciaba y de reparar la cala de la bota de Javi que se había soltado y que obligó a lidiar 40 km sin poder sacar la pierna primero, y después una vez se acabo de soltar impidiendo poder ejercer fuerza alguna sobre el pedal. Pues nos quedamos con las ganas ya que ni lo uno ni lo otro, así que Javi cambió las botas por las que tenía guardadas en la mochila y que no pensaba usar, y que además eran de frio lo cual le vino casi mejor, y en vez de pasta probamos un caldo que muchos bikers se tomaban esperando a la furgoneta que la organización tenia dispuesta para trasladar a los que decidieron abandonar en esta etapa, que no fueron pocos, pues solo llegaron el 60% de los corredores a meta.

En esta parada, igualmente nuestra familia nos esperaba con signos claros de cansancio por la espera, pero animándonos a terminar la aventura, y la disposición de nuestros compañeros de ruta a terminarla también, pese a que no teníamos ninguna duda de continuar, así que salimos dirección Canencia, Morcuera y Lozoya, con una subida ultima importante y con la amenaza del clima y el cansancio acumulado , ya que eran las 20:30 horas y llevábamos desde las 06:30 de la mañana dando pedales.

La subida al puerto de Canencia fue llevadera, algo mas técnica, pero divertida, el clima empezaba a dejarse notar, pero con el calor del esfuerzo en la subida prácticamente no notamos los cero grados. Entre medias de la subida conectamos con otro compañero del equipo Mamooth con problemas de navegación que nos acompaño, formando un quinteto. Por detrás pocos bikers seguían en carrera, daba la sensación de ser los últimos  lo cual ninguno dábamos importancia alguna.

Una vez coronado el puerto y después de probar un chocolate caliente en la cima facilitado por la organización, queremos agradecer al chico de este avituallamiento que con temperatura negativa mantenía un actitud positiva y animada con nosotros, empezamos una terrorífica bajada de noche pero sobre todo por la temperatura que llego en algunos momentos a -8 grados bajo cero. El frio se apodero de manos, pies, cuerpo, siendo muy difícil ir a mas de 10Km por hora en la bajada. Por delante nos quedaban unos 25 km aproximadamente sufriendo una vez más concluida la bajada,  ya que la pista que recorría una de las orillas del rio Lozoya hizo que sufriéramos una sensación térmica aun menor que durante la bajada de morcuera. Aun así  estábamos convencidos de que llegaríamos y así fue, después de 20 horas de carrera conseguimos alcanzar la meta y poner fin a esta aventura épica.

Nuestra medalla de finisher tiene un significado especial, que queremos compartir con nuestras familias, Antje, Monica, Miguel y Pablo y con nuestros compañeros de aventura, María y Michelle haciendo de esta aventura una experiencia inolvidable.

Recomendaciones y consejos para aquellos que queráis realizar la prueba el próximo año :

  • Los miembros del SO3 nunca se rinden ante las adversidades.
  • Las aventuras con amigos, son doblemente gratificantes.
  • La alimentación es básica, prestarle atención, ser minuciosos, prepararla, y no os fieis de que la organización os solucione esto, ir preparados.
  • Revisar antes de salir si tenéis correctamente los tracks facilitados por la organización así como una buena y correcta configuración del dispositivo GPS.
  • Socorrer a un compañero o persona accidentada a parte de ser obligatorio por Ley , debe hacerse  como quisierais que os socorrieran a vosotros tomando las medidas oportunas y en caso de no saber que hacer ante una situación así , llamar inmediatamente a los servicios de emergencia sin abandonar a la persona accidentada.
  • Disfruta de la carrera pase lo que pase ,  regresar a casa con algún dolor y muchas cosas que contar son síntomas del disfrute.
  • Carrera 100% recomendable, necesaria una buena preparación física previa, el entorno es espectacular y la organización  desde nuestra opinión fue correcta pero muy mejorable.

  Javier m. casado @javiersomin                                                                                                                                                                   Pedro J. Ramos @ramos_tri


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